Bolivia ya registra alrededor de 40 mil instalaciones de Starlink desde que el servicio de internet satelital comenzó operaciones en el país el 2 de febrero, según informó el director de la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), Carlos Agreda.

La apertura del mercado nacional a operadores de conectividad satelital fue impulsada mediante el Decreto Supremo 5509, que permite la implementación de servicios de telecomunicaciones mediante satélites de órbita baja y media. Actualmente, Starlink opera con una licencia experimental de seis meses, mientras las autoridades trabajan en un reglamento definitivo para que esta empresa y otros operadores puedan ingresar en condiciones de plena regularidad y competencia.

Bolivia enfrenta grandes desafíos de conectividad debido a su extensión territorial, zonas rurales alejadas y comunidades dispersas. En ese contexto, el internet satelital aparece como una alternativa para llegar a lugares donde la fibra óptica o las radiobases tradicionales aún no tienen cobertura suficiente.

El Ministerio de Obras Públicas destacó que la alianza entre Entel y Starlink busca ampliar la conectividad nacional, especialmente en escuelas rurales, centros de salud, puestos fronterizos, operaciones mineras, ganaderas, agrícolas, proyectos productivos y comunidades alejadas.

Para acceder a Starlink, el usuario debe adquirir el equipo receptor, instalarlo en un lugar con vista despejada al cielo y pagar una mensualidad por el servicio de internet satelital.

De acuerdo con información difundida al inicio de sus operaciones en Bolivia, se mencionaron planes como Residencial Lite, con una mensualidad referencial de Bs 460 y un pago inicial por el equipo de Bs 2.800; además de una opción Mini para hogar, con mensualidad referencial de Bs 610 y equipo desde Bs 2.200. Estos montos pueden variar, por lo que se recomienda verificar la oferta vigente antes de contratar.

El servicio está pensado principalmente para zonas donde el internet tradicional es limitado o inexistente, aunque también puede ser contratado por usuarios que busquen una alternativa de conexión independiente.

Por ahora, Starlink funciona bajo una autorización experimental. La ATT trabaja en una normativa definitiva que permita regular el ingreso de operadores satelitales bajo condiciones claras de competencia, calidad de servicio, derechos de usuarios y obligaciones técnicas.

El Gobierno también señaló que la apertura tecnológica no está dirigida únicamente a Starlink, sino a otros proveedores de internet satelital, lo que podría ampliar la oferta y mejorar la competencia en el país. Vía Red Uno