El ministro de Relaciones Exteriores de Bolivia, Fernando Aramayo, comenzó una visita oficial a Santiago de Chile, enmarcada en una agenda de alto nivel político y económico. Este jueves se prevé una reunión con su homólogo chileno, Alberto van Klaveren, en un encuentro de cancilleres que no tiene precedentes desde 1975.

La cita se producirá luego de un primer acercamiento sostenido en diciembre de 2025 en Foz de Iguazú, durante la cumbre semestral del Mercosur, bloque en el que Bolivia participa como socio pleno y Chile como observador.

El acercamiento se desarrolla en un contexto de cambios políticos relevantes en ambos países. El proceso fue antecedido por una reunión en La Paz entre el presidente boliviano, Rodrigo Paz, y el mandatario chileno Gabriel Boric, quien visitó Bolivia los días 7 y 8 de noviembre para asistir a la toma de juramento de Paz. Ese encuentro marcó el primer diálogo presidencial entre ambas naciones en 19 años y significó un giro en la relación bilateral.

En la misma línea, el jefe de Estado boliviano tiene previsto viajar a Santiago el próximo 11 de marzo para participar en la ceremonia de juramento del presidente electo de Chile, José Antonio Kast, gesto interpretado como una señal de continuidad del proceso de acercamiento, más allá del cambio de gobierno en el país vecino.

En declaraciones a El Deber, Aramayo explicó que la visita se sustenta en una agenda comercial, económica y migratoria que no deja de lado la histórica reivindicación marítima boliviana.

“Buscamos construir un camino de voluntades que nos permita avanzar hacia el horizonte del restablecimiento de relaciones diplomáticas. Somos conscientes de que este proceso deberá trabajarse con la administración entrante del presidente José Antonio Kast; está en una fase inicial, pero existe optimismo para darle materialidad a una aspiración compartida por ambos pueblos”, señaló antes de partir.

La delegación boliviana incluye al viceministro de Comercio Exterior e Integración, Rodrigo Arce Vaidian. El canciller viajó en un vuelo comercial, en el que coincidió con el cónsul general de Chile en Bolivia, Fernando Velasco, quien destacó el buen clima y la sintonía del diálogo entre ambas partes.

Desde Santiago, Van Klaveren valoró la visita y subrayó el ambiente de entendimiento. “Apreciamos la disposición del canciller boliviano, que refleja avances en la relación bilateral. Este jueves podremos dialogar en profundidad sobre los pasos necesarios para seguir estrechando vínculos”, afirmó.

Fuentes oficiales indicaron a El Deber que la visita se estructura en dos niveles complementarios. Por un lado, existe una señal política orientada a recomponer el diálogo formal tras décadas de relaciones limitadas. Por otro, se impulsa una agenda operativa destinada a ordenar el trabajo bilateral mediante la activación de mesas técnicas en áreas sensibles.

Entre los temas prioritarios figura el manejo de los recursos hídricos compartidos, con una mesa de trabajo que funciona desde hace más de un año, y la reactivación del Comité de Frontera e Integración, que este año debería sesionar en La Paz.

También se analizará la situación del oleoducto que conecta el puerto de Arica con Sica Sica, incluyendo una posible permuta de terrenos que permita invertir el flujo del ducto y reducir los costos de importación de combustibles hacia Bolivia. Vía. Correo del Sur